lunes, 24 de marzo de 2008

Pascua e solitudine

Estoy aquí esperando a que me vengan a recojer para hacer seguramente el ultimo botellón de semana santa (si, son las 3 de la tarde, pero aqui no hay reglas de horarios, una vez que asumes los horarios europeos luego ya da todo igual)

Esta semana santa me ha recordado una vez más que no se estar sola.
Si, me encanta tener tiempo para mi, pero no soy capaz de pasar 24 horas en silencio conmigo misma. Me siento incomoda, como si desaprovechase el día o como si ya no tuviera en qué pensar. Por eso si llega la noche, y aun no he cruzado conversación con nadie, acudo al messenger en busca de algun alma en situación parecida con la que cruzar unos comentarios.
Esta semana santa me quedé en Milan, por voluntad propia. El fallo es que mi voluntad no coincidía con la de la mayoría de la gente. Aun asi, este echo, ha propiciado unas cuantas situaciones curiosas.

Uno de esos días de no hacer nada decidí después de pelearme una media hora con el despertador ya que la opción de pasar todo el día en casa, en ese momento en la cama me parecía la mejor. Conseguí levantarme a las 6'30 de la mañana e irme yo sola a Vicenza. A ver la ciudad. Son cosas que se hacen aquí. No me veo en Madrid un sábado levantandome a la hora que ponen las calles para irme a ver Chinchón.
Una vez que llegué allí había dos señoras que rozaban los 60 buscando igual que yo el bus que nos llevase a Villa Rotonda. Pero ellas de italiano cero. Asi que me dio por hacer la obra del día e indicarlas como ir. Y claro, como venían por mi camino, nos quedamos hablando. Resultaron ser de Seatle, y estar de viaje por italia. Yo como no tenía otra cosa que hacer, y ellas como no eran capaces de hacerse entender con la mitad de los tios de las recepciones, terminamos pasando toda la mañana juntas, yo practicando mi ingles y ellas con guía gratis. Y la verdad que me encantó la mañana.
Y otro día de esta curiosa semana santa decidí hacer unas torrijas, por aquello de sentirnos más como en casa e invitar a los que quedabamos. Pero si eramos pocos, se rajaron la mitad y terminamos haciendo una cenita Denis y yo (que porque liarnos no nos liamos, pero ultimamente estoy más con él que si fueramos pareja) y acoplandose un chico de edad dudosa, por aqui dicen las malas lenguas que ronda los 80 o por lo menos lo parece. Terminamos en otra fiesta en casa de un portugues en la que sólo conocía al chico antes citado y a otra chica canaria, y yo con alguna copa encima preguntandole cuanto me pedia por los libros que tenía en el salón y que eran de los chicos que vivieron allí el año pasado (L.T.O 5,6,7).
Y ese es el motivo por el que ahora me voy de fiesta, para despedir a una de las amigas de la chica canaria, que conocí el otro día en la casa del Portugues.

Esto es el eramus, no parar de conocer gente, para no tener tiempo a estar sola.



Por cierto, mis converse eran las beige no las de dibujitos.

miércoles, 19 de marzo de 2008

Caffe e ghiaccio

Con el frio del invierno no había notado aun la gran diferncia gastronomica que nos separa de los italianos.

Pero esta semana gracias a la familia, que ha conseguido el logro de que subsista, viaje incluido, por más de una semana con menos de 15 euros en el bolsillo. Y de que comamos todos los días fuera me he dado cuenta de que realmente lo que nos diferencia de los vecinos de la bota no es la pasta y la pizza hasta casi para desayunar. Es el cafe con hielo.



Aqui de momento he encontrado tres modalidades distintas, y ninguna la de la foto.



El primer día que mi madre me hizo pedir uno de esos cafes, el camarero me miro con cara bastante rara, y ante mi insistencia de que realmente quería el cafe así. Muy cortesmente nos trajo una tazita de cafe expreso ( de esas que das un sorbo y el café se ha acabado) con dos hielitos pequeños algo asi como dos lacasitos dentro de la taza. Que ni enfriaban ni nada.

Eso si, de donde sacaría ese hombre los hielos de ese tamaño. Tendrá cubiteras para mini cafes?



No contentas con el primer intento fallido en Pizza volvimos a pedir otro cafe con hielo, esta vez, ya aprendiendo la lección especificando por favor que el hielo fuera en un vaso a parte. Asi que el camarero, repitiendo la cara del de el día anterior, nos volvio a traer un cafe algo más grande que un expresso con un vaso de hielos lleno de agua. Por lo menos este mejoró, sólo hubo que beberse el agua y más o menos tuvimos nuestro café.



Y como esto ya empezaba a tener su gracia, y queríamos probar hasta donde llega el ingenio de la gente cuando le pides algo que no han visto en su vida. Me viene en mente la voz en off de mi madre cuando cuenta, por enesima vez su revuelto con patatas fritas que consiguio en el hotel de grecia el pedir una tortilla de patatas. Volvimos a repetir la operación.



Esta vez el camarero nos trajo una cubitera y un par de copas de vino vacias, junto con los dos cafes, a lo que añadio en un español bastante decente "los españoles no cambiais nunca".







Y aparte de los cafes y sin venir a cuento: ¡mi madre se ha modernizado!

(haber si sabeis quien es quien, que las mias también son nuevas)

jueves, 13 de marzo de 2008

le notte a Milano

Esta semana he decidido tomarmela de vacaciones,ya que con una sola no me parecía suficiente, y al fin y al cabo si todos se van a tomar la de semana santa, pues yo me cojo la anterior.

Por eso ayer por la noche decidí salir. Tenía esperanzas, como siempre que salgo, de que esa noche fuera buena, pero el efecto ilusorio se pasa nada más acabar el botellón y comenzar a hacer la cola de la discoteca de turno.
Una vez allí de nuevo la gente, que se mueve por la discoteca con la misma inercia y la misma prisa que si perdiera el bus. La música, simpre la misma y las inmensas y selectivas zonas vip me volvieron a convencer de salir corriendo.

Asi que unida a una Letizia que aguantaba menos que yo (cómo estaría su alma para fumarse un cigarro en el zulo de la zona NO_VIP para descansar un rato). Decicimos al poco de entrar volver a salir.

Y sentadas en medido de una de las peores zonas de Milan de noche, esperando un bus del que intuiamos su existencia, pero nunca lo habíamos visto parar, nos pasamos casi tres horas que conviertiron al final una de las noches Milanesas en una de las mejores noches de estos últimos meses. Echándonos unos amigos polis, que a falta de encontrar a la rubia-americana-borracha que estaban buscando por poco nos llevan a casa.

Y es que, como dijimos ayer, salimos cansadas de siempre lo mismo, para volver a hacer lo mismo de siempre.


Tirarnos en un parque a pasar la noche.

jueves, 28 de febrero de 2008

Pesanpolis

Imaginaros el día de la entrega final de un trabajo: una noche sin dormir, el estrés de unos pdfs que no salen (para los que no son arquitectos, es el formato en el que mandamos las cosas a imprimir), una cola enorme en la tienda de impresiones, un sablazo de más de dos cifras en la cuenta corriente, por el numero de planos a imprimir, un cansancio inimaginable y un sólo deseo "dejar de una puta vez los papeles en la clase, y no volver a ver nunca más a ese profesor".

Ahora imaginaros que llegamos a la mesa del profesor, para dejar los papeles, y vemos que hay un montón de gente haciendo cola, porque al profesor se le a ocurrido decir “no, no los dejéis, vamos a echarles un ojo todos juntos como si fuese una corrección más”.

Imaginaros que eres el grupo numero 6 de la corrección y que son las 2 de la tarde, hora que estabas citada, y van por el grupo 3.

Imaginaros después, como a las seis de la tarde o así, que esa corrección dura dos horas y media, tu muriéndote de sueño, porque no has dormido y pensando “bueno, esto y se acabó”

Imaginaros después que al querido profesor, (al cual has empezado a mirar con cara de pocos amigos a la media hora de la corrección, cuando has visto que va por la lámina quince y que aun quedan otras cuarenta), se le ocurre la idea de que nos va a dar una semana más para corregir el trabajo y así retrasarnos en consecuencia unos días el examen de después.

En ese momento no sabes si cortarle las venas al profesor con los papeles que te han costado un ojo de la cara y que te puedes comer con patatas, o cortártelas a ti y acabar de una vez con este sufrimiento.

Pues no es una imaginación, esta profesora existe y se llama Serena Pesanti & CIA y por si fuera poco esta situación no nos la ha hecho una vez, si no DOS! Así que la famosa entrega de restauro de el martes pasado se a convertido en la más que famosa entrega del viernes que viene, y en consecuencia me quedan tres días para estudiarme el examen del martes próximo, y me tengo que dejar otra asignatura.

Y todo esto iba a ser un blog sobre Persépolis, la peli que vi después de esa famosa entrega, y que me encantó. Y que hoy currando en la uni ¿a qué no sabéis el qué? He encontrado un póster, que a pasado a formar parte de la decoración tan diversa que tengo en mi habitación.

Pero bueno, así no os destripo nada, y quien la quiera ver que la vea. Que le vamos a hacer, me ha salido esto.

lunes, 25 de febrero de 2008

lavoro soltanto per me

Si algo odiaba en mi casa,la de Madrid, los dias que nos juntábamos a comer los tres, eran los biálogos que se producian, que no diálogos, porque yo participar, no participaba. Y asi, mientras yo me comia el plato de macarrones, o lo que tocase en ese momento, pendiente de diferenciar los sonidos y centrarme sólo en las conversaciones que salían de la tele. A mi lado tenía a dos seres hablando sobre deudas, gente para reportajes y cabreos varios sobre el mundo del periodismo.

Eso me enseño una gran lección: "donde tengas la olla..."

Bien, pues como todas las lecciones que tomamos en nuestra vida, un mes después de hacer el examen se han olvidado completamente.

y aquí estoy, compartiendo casa con dos chicas, con la cuales decidí coger las mismas asignaturas, y por si eso no fuera poco ponernos en el mismo "grupo" de trabajo.

Y yo no creo que sea rara, pero para mi el significado de trabajo en grupo no es, como ya he dicho en alguna ocasión, pasarse el pen de una habitación a otra,cuando las tres nos vamos a tirar toda la noche sin dormir.

Aun recuerdo el año pasado, en casa de Noelia, todos a las 3 de la mañana, con asignaturas diferentes, haciendo el moña y currando entre todos con un vaso de ginebra con zumo de naranja en la mano. (pero claro eso son amigos, y no compañeros de trabajos)

Pero si lo de pasarse el pen no lo entiendo como trabajo en grupo, lo de esta semana, de currar yo sola la maldita asignatura de restauro, menos.Pase dejárlas unos días haciendo otra asignatura, y currar yo sola por aquello de que yo me fui a Roma 3 días en la preentrega. (que lo estoy pagando con creces)
Pero mañana tengo la entrega final y en casa no hay ni cristo, ni piensan aparecer hasta por la noche. Y cuando ayer se me ocurrio preguntarlas si pensaban abrir un archivo en lo que queda de asignatura, me dijeron "bueno, si realmente lo necesitas..." (vamos, que tenían tanta intención, como yo ganas de volver a cojerme una asignatura así). Y por si acaso se me ocurria decirlas que si, que lo necesitaba, hoy se han ido a la biblioteca, para curarse en salud.


Viva la convivencia, y los trabajos en grupo!

miércoles, 20 de febrero de 2008

hablando sin estar en fase

Ya se han ido.

No pensé que me afectara tanto, pero lo ha echo. Acabo de coger fuerzas para levantarme del sofa, depues de llevar allí desde el momento en que se fueron. Miro la ventana, hoy Milan esta gris, pero aunque no hay sol intuyo que empieza a oscurecer, debo de llevar tirada más de dos horas. Fumandome el último. Pensando. Oyendo música, canciones que me había prohibido escuchar desde hace unos meses. Pero hoy tocaba. Lo sabía antes incluso de que se fueran.

Me venía a la cabeza esta tan repetida frase de Martin Hache " tu país son tus amigos y eso sí se extraña" y todo el dialogo que viene antes y después sobre la nacionalidad y la gente, que no voy a poner, porque es de sobra conocido. Y es verdad, ahora lo siento más que nunca .

Este viaje a sido genial. Primero Roma. No voy a contar nada, porque esto ya se parece demasiado a una agencia de viajes, y además, porque las dejo el gusto de que os cuenten las batallitas en primera persona, que seguro que así tienen más encanto. Y luego Milan, también con muchas historias de por medio, pero eso si, más relajado.

Y esque habrá quien diga, que hablamos tan alto y tan a la vez que no nos escuchamos, que somos muy diferentes, o que vamos a nuestra bola, pero yo desde luego he sentido esta semana que tengo la suerte de poder decir convencida, que tengo gente que tiene una union conmigo mucho más importante que una noche en una rave o unas cervezas en el angelo.
Y que aunque cada vez nos veamos menos sobre todo este año, eso realmente es lo de menos.





hoy me han escrito algo asi:

... y todos buscando un sueño, cambiamos asi de rumbo ...



pero no es menos cierta esto:


... puede que al llegar a mi sito, caiga en la cuenta de que el mismo siempre estuvo aqui.


Y en este caso, este aquí esta claro que no es Milan.

lunes, 4 de febrero de 2008

Venize carnival

Este año, los carnavales han sido muy diferentes. En vez de borracheras memorables, y disfraces de coña con la cara pintada o los zapatos de lunares ,que preparamos durante un par de meses con mucho cariño, y hace años con mucha ayudas de nuestras abuelas, este año no me disfracé. Y que conste que lo he echado de menos.
A cambio, hice un viaje relámpago a Venecia. Y en un par de horas cambie de ciudad y de siglo. La gente y los trajes de allí poco tenían que envidiar a los montajes de entrevista con el vampiro, (la foto de las dos niñas rubias, me recordó un montón a la película). Allí todo el mundo que estaba disfrazado iba perfecto, y si no lo iba, era porque seguro que era español. Que eran los unicos que veías de vez en cuando con algun disfraz de berenjena o heiso, o cualquier cosa que solemos ver en nuestros carnavales.

También a los españoles eran a los únicos que veías liándola borrachisimos en la plaza de san Marcos a las 6 de la tarde, que eso ya, no es ni horario europeo ni nada, eso es alcoholismo en toda regla.

Y como allí estábamos todos los españoles de Italia y alrededores, terminé juntándome de casualidad con una Natalia llena de purpurina y un Jacobo con un gorro mejicano más grande que él.

Y para recordar antes de irnos realmente en qué epoca estábamos, terminamos de nuevo en San Marcos en un concierto de música electrónica con todo el mundo bailando allí. Cumpliendo una vez más que Jacobo + Yo + viaje + música = lluvia sin parar durante todo un día. Después de esto y del viña deberíamos plantearnos el no juntarnos a menudo. O juntarnos para eliminar las sequías del pais.