Hace unos días regresé de Praga. Creo, por lo menos a estas alturas, que este será el ultimo viaje por Europa de este año. Bueno, por lo menos de lo que año Erasmus se entiende.
Eso de hablar ya de que serán las ultimas cosas, me hace de vez en cuando girar un poco la cabeza para quitarme esos pensamientos de encima, cuando tenga que llegar el final llegará, de momento mejor no pensarlo. Quizá la despedida de Leti, que se va acercando, también influye un poquillo.
Ha sido uno de los mejores viajes, si no por lo que hicimos o lo que vimos, sí por el sentimiento alegre general. Estabamos contentos, se nos notaba, y lo mejor de todo era que no era por nada en especial, pero en el ambiente se respiraba buen rollo.
Nos fuimos al viaje:
-Un francés que hablaba italiano
-Su amigo que vivía allí y hablaba ingles
-Con su novia que era americana y entendía español pero no se acordaba de hablarlo y hablaba checo.
-Tres que hablaban entre ellos en gallego.
-Uno de esos tres que no sabía italiano y tampoco mucho ingles
-Otro de los españoles que hablaba francés
-Y otras dos, (una de ellas yo) que hacíamos lo que podíamos entre el inglés el español y el italiano.
Porque al final el aprender idiomas sólo sirve para olvidar los que se conocían antes y mezclarlos todos.
Comiendo juntos en una misma mesa era graciosísimo, cambiabamos de idioma como podíamos y terminabamos entre nosotros hablando en italiano, o en inglés o en francés sin darnos cuenta.
Bueno yo en francés no, desde luego. Aunque algo intenté aprender. No se donde quedaron todas las clases de los cuatro añós de francés obligatoria del Santa Beatriz, pero estén donde estén tiene que ser muy lejos, porque ni una semana entera escuchando a todas horas el idioma me sirvieron para recordarlo.
La ciudad era super bonita. Pequeñita y llena de cosas. Y sobre todo barata, desde luego si lo que quieres es tener un año sabático y divertido esa es la ciudad. Existen los pub, y las discotecas de rock, y la cerveza de medio litro cuesta menos de un euro. Asi que así andávamos, que nos faltaba beber cerveza para desayunar. Y parándonos de bar en bar fuimos viendo la ciudad.
Y por cierto, por poco no lo cuento, tuvimos problemas con el avión de vuelta, que no era capaz de aterrizar y después de media hora zarandeándonos en el aire y pensando que ya no lo contábamos, conseguimos tomar tierra a trompicones. Y yo, que encima había soñado dos veces antes de ir que teníamos un accidente a la vuelta, no pude quitarme las arritmias del pecho hasta que estuve con los pies en la tierra por un buen rato.
Cada vez llevo peor lo de volar, que irónico, este año, que es cuanto más he volado en vez de acostumbrarme le he cogido miedo.
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3 comentarios:
Menos mal que no iba en ese avión... fue el vuelo de ida al ir a verte y m kague y histerica pork era ma primera vez....
En fin fea... un besito
fue el mejor vuelo de la vida de adriana porque no se entero de nada y yo estuve dormida todo el rato asique pa mi un vuelo de los mas normal...es que si durmierais en vez de pensar que nos ibamos a estrellar cuanto más tranquila seria vuestra vida.
bueno peque ya pasa la despedida oficial pero hoy mas y mejor
os voy a echar de menos
un besazo
Te escrito un mail para contarte la ultima..... k por cierto.. en mi opinion es super fuerte..tampoko te asustes
jaja
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