lunes, 29 de octubre de 2007

70's su le biciclete

Sábado 8'15 de la mañana...
"ring, ring..."
Maldigo a mi madre por ser medio manca con el ordenador y pensar que yo soy técnica en informatica con un cursillo especial de arreglos a distancia.
La intento solucionar el problema, me vuelvo a la cama.

8'30 de la mañana...
"ring, ring..."
Maldigo a mi madre por seguir tocándome las narices un sábado a esas horas y me cago aun más en mi por no haber apagado el movil, si no la noche anterior, como debería haber hecho, si por lo menos con la primera llamada.
No consigo solucionar el nuevo problema, me vuelvo a la cama.
Despues de dar mil vueltas y no coger el sueño decido levantarme, con bastante mal humor.
Entre el teléfono y el ruido que estoy haciendo para desayunar y ducharme, despierto también a mis compañeras de piso
, que muy felices ellas (yo en su lugar habría dicho algo a la de los ruidos) proponen aprovechar la mañana e ir al mercadillo a comprarnos una bici. Medio zombi las acompaño.
Llegamos al mercadillo y allí no hay bicis. Después de una hora dando vueltas porfin en una de las paradas de metro vemos a unos moros demasiado parados allí.
Comienza el regateo, después de media hora de "la quiero", "me voy" "por menos, si"...conseguimos sacar tres bicicletas con cestita y todo pero 40 euros cada una.
Decidimos dar una vuelta por Milan al ritmo del soniquete de mi compañera de piso: "que guay, como mola, me encanta esto de la bici, esque...que guay" (Y así repetidas veces). Nos metemos por la zona peatonal del centro, gran error. Con las bicis aun sin controlar y una marabunta de gente excesiva incluso para el sábado, conducir por allí parecía peor que jugar al carmagedon (20 puntos si das a la abuelita, y 40 si arrastras el carrito de bebe).

El motivo de tanta gente era la movida de los 70 en todo Milan había montado un montón de carpas y actividades al ritmo de los Bee Gees.

Por la noche volvimos a meternos en el ambiente de los 70, también en bicicleta. Por la noche todo Milan eran vestidos de lentejuelas y campanas, con gafas como las de ahora pero con ambiente retro.

Después de un par de conciertos de todo tipo (desde uno en plan berbena con canciones de fama, grease y gloria gaynor, y otro mucho mejor haciendo botellon en la plaza del Duomo con musica de queen o led zepellin. Terminamos en una capa de funky de 600 metros cuadrados en medio de una plaza barroca bailando a nuestra manera y consiguiendo el sombreo de uno de los bailarines.
Y por si esto era poco decidimos terminar la noche en la "rolling stone" una discoteca en la otra punta de Milan, que también ese día se movía a ritmo de los 7o. Seis personas, 3 bicicletas, así que me tocó ir de paquete cruzándome todo Milan en un viaje medio suicida, debido a nuestro grado de alcohol,lo mal que conducen los milaneses y lo dificil que es ir de 2 en 2.

Al día siguiente mi cabeza y mi culo hablaban por si sólo de la noche anterior.






Hoy tenía más tiempo para "tunnear" un poquito el blog, que estaba muy soso

5 comentarios:

Anónimo dijo...

qué guapy!!!!








Bohe.

Anónimo dijo...

hola guapa!!

k de novedades...desde que no te visito...
joder, como se lo montan los milaneses no? solo espero que sigan en la misma linea cuando te visitemos.
qué buena idea lo de la bici, veras como da mucho juego.
seguro que pusieron alguna de Bony Tailer...

BESAZOS!!!!

Anónimo dijo...

juer!

Por qué a todo el mundo le sale lo de linkar las fotos a tamaño grande menos a mí?

Cómo lo haces?

Laura dijo...

no se, creo que nada especial, lo he puesto sin formato y entonces se pone grande arriba y lo que he hecho en html luego es cortarlo y pegar el texto de toda la historia esa de la foto abajo.

Anónimo dijo...

Cada vez que mi aspecto cambia un poco a cómo me conocistes, me dices que estoy raro... lo de las patillas siempre me lo dices. Como me veas ahora te caes de la silla.

Y "nunca", apunto. El texto lo escribí sin reflexionar sobre mi vida, y me dío mucho juego esas primeras palabras entre comilladas. Todo vino porque estoy leyeno unas biografias de un genio, sabio o cómo se quiera valorar que,cómo no podía ser de otra manera, se un incomprendio o alguien que vive fuera de su tiempo. No hablaba de mi, por mucho que te lo pudiera parecer.

Un abrazo rubia.